Mostrar mensagens com a etiqueta Amancio Prada. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Amancio Prada. Mostrar todas as mensagens

domingo, 2 de setembro de 2012

A MEMÓRIA E O MAR



La marea, en el corazón,
me zarandea como un cisne.
Me muero en cada canción,
de inocencia al aire libre.
Al fin un barco depende,
de cómo atraque en el puerto.
Mi firmamento se expande,
mil años luz, en lo incierto.

Soy el fantasma de luna,
que sale noches de escarcha.
Para abrazarte en la bruma,
y recogerte en su marcha.
En la almadraba de Julio,
lucia un atún solitario.
Que parecía rezar,
con las perlas de un rosario.

Recuerda el perro de mar,
que libramos de condena.
Empeñado en enterrar,
las algas sobre la arena.
Late allí también la vida,
con su pulmón de franela.
Llora el tiempo a la deriva,
frió gris que nos espera.

Me acuerdo de aquellas tardes,
corriendo sobre la espuma.
Como caballos salvajes,
las caricias una a una.
O ángel de placer perdido,
O rumor de aquella cumbre.
Mi deseo y poderío,
son nostalgia ya, de la lumbre.

Diablo de las noches blancas,
en su lento amanecer.
Espada del paraíso,
en el musgo del placer.
Vuelve niña de los valles,
vuelve violín de las parras.
Al puerto donde las calles,
cantan por los camaradas.

O raro perfume salino,
en el fuego de tu herida.
Yo iba ciego a mi destino,
como llama de amor viva.
En lecho fronda fiera,
al final me sonreías.
El azul de una vidriera,
y tu mi melancolía.

Las conchas de luces vuelas,
bajo mis pies se rompían.
Parecían castañuelas,
sonando por bulerias.
Ten piedad Dios de la piedra,
de su signo ornamental.
Cuando el cuchillo florezca,
su pecado original.

Yo notaba palpitante,
la vida que presentía.
Entre láminas de sangre,
de una antigua profecía.
Esa exactitud azul, sobre ese mar,
nunca en calma.
Que me devuelva la luz,
a la memoria del alma.

Ese rumor que allí brota,
ese sol que ahora me ciega.
Estas manos que están rotas,
rumiantes manos de avena.
Ese rumor me persigue,
como un mendigo anatema.
Como la sombra insiste,
en descifrar mi teorema.

Y como viento de Enero,
viene a golpear a mi puerta.
Ese rumor callejero,
como una música muerta.
Se hundió la mar,
se cabo la arena mala en la playa.
Como rebaño infinito, la mar pastora me llama,
como rebaño infinito, la mar pastora me llama.

Poema de Léo Ferré traduzido e cantado por Amancio Prada



quinta-feira, 29 de julho de 2010

GACELA DEL AMOR DESESPERADO

Um belíssimo Lorca, por uma não menos bela voz de Amancio Prada



La noche no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir.


Pero yo iré
aunque un sol de alacranes me coma la sien.
Pero tú vendrás
con la lengua quemada por la lluvia de sal.


El día no quiere venir

para que tú no vengas
ni yo pueda ir.


Pero yo iré

entregando a los sapos mi mordido clavel.
Pero tú vendrás
por las turbias cloacas de la oscuridad.


Ni la noche ni el día quieren venir

para que por ti muera
y tú mueras por mí.